viernes, 22 de julio de 2011

Capítulo 15

Runa.

Lleva toda la noche pensando. "Borja.. ¡Dios, como te odio! ¿Por qué no sales de mi cabeza? Quiero ser feliz, ¿es tanto pedir? Quiero una vida sin ti, pero no como hasta ahora, una vida en la que no te necesite, en la que no te piense, en la que no existas.. Necesito volver a sentir. Necesito volver a vivir. Necesito volver a existir."
No sabía cuanto tiempo más iba a tener que esperar para olvidarle. Desde que él se fue, no había pasado un sólo día en el que no le echara de menos, aunque a día de hoy notaba que el dolor de su recuerdo iba menguando. Supuso que con el tiempo se había acostumbrado a que esa herida doliese y sangrase, a que nunca curase. Como quien se toma un ibuprofeno para calmar su dolor de cabeza, así usaba ella a Javi. Cuando estaba con él, Borja desaparecía, no existía, se llevaba su recuerdo y con él, todo el dolor que éste la causaba.
Y la herida empezaba a doler. Necesitaba verle. Le llamó y quedaron. No podía dejar de pensar en Eli. Se sentía fatal. Pero ¿tan malo era lo que estaba haciendo? Javi no quería nada con ella, así que lo único que habría cambiado sería.. que ninguna de las dos habría tenido nada con él. "Lo siento Eli, de verdad, pero.. lo necesito"
Quedaron en el parque del día anterior. Su parque. En el banco. Su banco. Esta vez estaban solos. Mejor así.
Estuvieron hablando de Eli. Coincidían, sin lugar a dudas, en que no tenía que enterarse. Y en que no tenían que pillarse.

- Si nos acabáramos pillando, sería..
- ¿..una hecatombe?
- Si, eso, y de las grandes.

Y tenían toda la razón. Ambos se sabían la teoría, pero en la práctica las cosas suelen ser diferentes. Tiempo al tiempo.

miércoles, 20 de julio de 2011

Capítulo 14

Javi.

Gran día el de ayer. Runa.. esta chica no tiene remedio. Ella y sus venazos. Ella y sus ocurrencias. Ella y sus labios.. Ella.
Estaba contento de estar con ella, aunque fuera a escondidas. No podría decírselo a nadie. ¿Estar de rollo? No, eso no. ¿Cuánto iba a durar? ¿Hasta que echara de menos a su ex? No.. Y salir con ella menos. Para empezar, ella no querría. Al menos, no ahora. Con Borja todavía en su cabeza.. imposible. Y él tampoco quería. Había prometido esperar a Gabriela. Las cosas estaban bien así.
Esa tarde, volvieron a quedar. Era una suerte vivir tan cerca. Volvieron a pasar la tarde en su banco, pero esta vez solos. Así mejor.
Estuvieron hablando de Eli. Ella no se podía enterar de todo esto, o les mataría a ambos. Llevaba desde el curso pasado detrás de él, y ahora le pide a una amiga que la ayude y acaba con ella.. Bueno, mientras se quedara ahí..

- Si nos acabáramos pillando.. sería..
- ¿..una hecatombe? - terminó Runa su frase
- Si, eso, y de las grandes.

Echaron a reír. Ella le gustaba, pero no era para tanto. Además.. ¿amor ahora? No.. quizá con el tiempo, con mucho tiempo. De momento, a lo más que podían llegar era a obsesión. Obsesión y amor son dos cosas muy distintas.

Capítulo 13

Runa.

Y llegó el viernes. Estuvo hablando con Kely y Eli para quedar el sábado. Decidido, quedarían en casa de kely y allí decidirían qué hacer.
Estaba hablando con ellas de esto cuando vio a Javi. Únicamente Katty sabía lo que había pasado el día anterior. Al menos por su parte. No se dirigieron más que unas cuantas palabras, y volvieron a ser extraños.
El sábado se levantó a las doce. Había pasado toda la noche pensando hasta que se le acabaron las lágrimas. A penas había dormido, y la delataban sus ojeras amoratadas. "¡Oh, mierda! ¡Casi se me olvida, hoy he quedado con estas!" Adelantó algo de deberes, comió y se duchó. Se vistió, cojió las cosas y se largó. Otra vez llegaba tarde. Subieron a casa de Kely y se arreglaron.

- ¿Nos vamos?
- Si, vámonos. Estamos las tres perfectas.

"Si.. perfecta.. yo.. sobretodo.. Sólo quiero parecerle perfecta a una persona, y no la voy a ver." Se fueron. Dieron varias vueltas, estuvieron en un par de sitios y decidieron volver.

- ¿A dónde vamos ahora?
-No sé.. ¿y si os venís a mi barrio? Puedo llamar a Javi, alomejor está en casa y baja..
- Vale, me parece buen plan - dije Eli.

Llamaron a Javi. Estaba en casa y dispuesto a salir. Quedaron en el parque en el que se vieron el jueves en veinte minutos.
Llegaron. Ahí estaba Javi. Se sentaron en un banco, el mismo del jueves. Su banco.. Estuvieron hablando y riendo hasta que Eli y Kely pidieron subir a casa de Runa para ir al servicio. Javi las acompañó hasta el portal de Runa. Entonces, se la ocurrió algo.

- Chicas, ¿os importa esperar un poco ahí? Quería hablar con Javi..
- No te preocupes, ¡pero no tardes eh! - dijo Kely
Eli no se movió. Se quedó mirándola hasta que Kely tiró de ella.

- ¿De qué querías hablar? - Runa rió
- Ingenuo.. - le besó.
- Qué lista - sonrió - qué facilidad, ¿no?
- Una tiene sus truquitos..
Le encantaba. Sin lugar a dudas. Llevaba esperando ese momento desde que le vio aparecer esa tarde. No, mentira. Desde que se despidió de él el jueves. Se estaba convirtiendo en una obsesión. ¿Y Borja? ¿Qué iba a pasar ahora con él? Bah, ¿y eso qué importaba? Lo único que la importaba era la persona que la estrechaba entre sus brazos en ese momento.

- Bueno, me voy, que me están esperando.
- Vale, ya te veré, ¿no?
- Claro, como tarde el lunes, no te librarás de mi tan facilmente - se echó a reír.
- Tampoco he dicho que quiera hacerlo.. - dijo Javi sonriendo.
- Bueno, por si acaso -  le besó. El último beso. La despedida.- ¡Hasta.. la próxima!
- Venga, chao.

Esperaba verle pronto.. pero no en clase, precisamente.

Capítulo 12

El día siguiente llegó. Y no, no fue difícil disimular, pero cada vez que la miraba se acordaba del día anterior. Nadie, absolutamente nadie, sabía lo que había pasado entre ellos. Al menos por su parte.
Ese viernes no pasó nada. Se dirigió con Runa unas cuantas palabras y ya está, no hablaron más. Él quería hablar con ella, pero no sabía muy bien qué era lo que debía hacer. Si estaba mucho con ella empezarían a hablar, pero si no estaba pensaría que pasa de ella..
Bueno, si quiere algo, que venga ella. Tiene tanta voz como él, ¿no?
El sábado Runa había quedado con sus amigas, así que no la vería. Pensó en salir, pero no sabía con quién, y tampoco tenía muchas ganas. Así que se quedó en casa. A eso de las ocho de la tarde, sonó el teléfono.
- ¿Si?
- ¡Hola! Vamos para allá, ¿te apetece bajar un rato? - era Runa.
- Si, claro.. ¿cuánto tardáis?
- Pues.. unos veinte minutos o así
- Vale, me tengo que duchar y vestirme
- Bah, ¡te da tiempo de sobra! ¿En el parque? - supo de inmediato a qué parque se refería
- Vale, en el parque. Hasta ahora.
- ¡Hasta ahora! ¡No llegues tarde!

Se levantó del sillón corriendo y se duchó. Se vistió. ¿Por qué se había dado tanta prisa? Runa.. la madre que la parió. Sólo ella podría ser capaz de hacer eso.
Salió de su casa, y de camino se las encontró. Se sentaron en un banco, el mismo que el de la otra vez. Su banco. Estuvieron allí los cuatro, hablando y riendo. Se sentía a gusto, no lo negaba, pero la última vez que estuvo allí fue con Runa, en un contexto bastante diferente, y no podía evitar recordarlo. Entonces, las dos amigas de Runa, Kely y Eli, pidieron subir a casa de la primera. Tenían que ir al baño. Las acompañó hasta el portal de Runa, y allí se despidió de ellas.

- Chicas, ¿os importa esperar un poco ahí? Quería hablar con Javi..
- No te preocupes. ¡pero no tardes, eh! - dijo Kely, tirando del brazo de Eli.
Les dejaron solos.

- ¿De qué querías hablar? - Tras hacer la pregunta, Runa echó a reír.
- Ingenuo.. - le besó
- Qué lista - la volvió a besar, y la sonrió - Qué facilidad, ¿no?
- Una tiene sus truquitos..
Runa. Siempre imprevisible. Éste era sin lugar a duda otro de sus venazos. La apetecía, y lo hacía. Y punto. No le daba más vueltas, no lo pensaba más. Si, así debería ser todo.. Pero las cosas no siempre son tan fáciles. En el colegio las cosas no podían ser así. Da igual. Mejor no pensar. Por lo menos, en ese momento. Mejor dejarse llevar por ese río desbocado que era ella.

- Bueno, me voy, que me están esperando.
- Vale, ya te veré, ¿no?
- Claro, como tarde el lunes, no te librarás de mi tan facilmente - se echó a reír.
- Tampoco he dicho que quiera hacerlo.. - dijo Javi sonriendo.
- Bueno, por si acaso -  le besó. El último beso. La despedida.- ¡Hasta.. la próxima!
- Venga, chao.

Y se fue.

martes, 19 de julio de 2011

Capítulo 11

Runa.

El jueves fue diferente. Eli se disculpó por su reacción y la dijo que la entendía, y todo volvió a la normalidad, aunque sólo aparentemente. Eli estaba resentida, y Runa se sentía fatal, y más por llevar dos días pensando en el sabor de los labios de Javi. Quedó con él esa tarde, y gracias a eso soportó sin esfuerzo las críticas que aún alguienn la hacía. De hecho, una de las chicas que la criticó, recibió esta respuesta de sus labios <<No me critiques por haber tenido el valor para hacer lo que quiero sin importar lo que dirán, y empieza a tenerlo tú.>> Se calló al instante, y se fue.
Quedaron en el parque de entre medias de sus casas, y al llegar Javi, ella preguntó:

- ¿Hay alguien por aquí que nos conozca?
- No - tardó un poco en contestar.

Y acto seguido, le besó. Esta vez no se quedaría con las ganas. Pero no quería que nadie lo viera. ¿Qué diría Eli? ¿Y Borja? ¿Qué habría pensado él? Estaba segura de que vio lo del martes.

- ¿Nos vamos a dar una vuelta? - Sonrió. Javi estaba sorprendido.
- Si, pero antes.. - Javi cojió su mano y la atrajo hacia él. La rodeó la cintura. La besó. Runa no pudo evitar sonreír.

Pasaron la tarde en un banco de aquel parque, entre sonrisas, mirada, caricias y besos prohibidos. Ninguno de los dos debería estar haciendo aquello. Había oído que Javi iba a salir con una chica en verano, cuando volviera a España. Bueno, ese era su problema, él vería. Se centró en disfrutar de Javi aquella tarde y no pensar en el futuro. Ya se encargaría él solito de llegar.
Antes de despedirse, Javi le preguntó por Borja. No se lo podía creer. ¡No se libraba de su recuerdo en ningún tipo de situación!

- Oye.. tú.. Bueno, Borja..
- Borja ha muerto. Al menos, el que yo conocía. Y no puedo seguir viviendo enamorada de alguien que no existe.

Gran respuesta, si señor. Aunque sería mejor si se la creyese.. De todos modos, ¿a qué venía esa pregunta? Ya tenía en qué pensar aquella noche..

Capítulo 10

Javi.

El jueves quedaron. Para entonces, él ya sabía que las cosas en su casa no iban muy bien, aunque no sabía en qué sentido, y que ella seguía enamorada de su primer amor, Borja, que la había dejado en marzo de ese mismo año, después de año y medio de relación, por una rubia. Borja resultó ser un amigo suyo. Saber todo esto le destrozó bastante, y le hizo sentir segundo plato. Aún así, quedó con ella, con la firme intención de sacarla información. Necesitaba saber más de ella, y no entendía por qué.

- Veo que te gustó el martes, has querido repetir. - fue su saludo. Como siempre, le descolocó.
Atinó a decir, haciendo justicia a su fama de chulo:
- Ya veremos si me arrepiento
Ella sonrió divertida.
- Luego me cuentas. ¿Hay alguien por aquí que nos conozca?
No entendió la pregunta. ¿Eso qué importaba? ¿La molestaba que los vieran juntos? Aunque a decir verdad, a él también le importaba. No le gustaba llamar la atención, y eso lo haría. El beso del martes lo vio todo el mundo y ya dieron bastante que hablar.
- No
Fue todo lo que llegó a decir. En ese momento, Runa se había levantado y sus labios volvían a estar juntos. Fue un beso rápido, pero más largo que el primero. Ella se separó.
- ¿Nos vamos a dar una vuelta? - La sonrisa de Runa había crecido. Sabía que le había desconcertado.
- Si, pero antes.. - cojió su mano y la atrajo hacia él. La rodeó la cintura y la besó. Ella le devolvió el beso mientras reía, complacida.
La tarde pasó muy rápido, igual que la anterior. Voló, se les escapó de nuevo, hablando, riendo, igual que el martes, pero esta vez entre abrazos y algún que otro beso.
"¡No, casi se me olvida!" Se le pasó por completo la razón por la que había quedado con ella realmente.

- Oye Runa.. tú.. Bueno, Borja..
- Borja ha muerto. Al menos, el que yo conocía. Y no puedo seguir viviendo enamorada de alguien que no existe.

Tenía razón, no lo negaba, pero aún así.. no estaba seguro de que ella ya no le quisiera.. Daba igual, pensó, él tenía claro lo que iba a hacer. Runa le gustaba, pero lo iba a intentar con Gabriela en verano, cuando volviera a España. Dijo que la esperaría, y eso iba a hacer. Pero mientras.. no le importaba pasar tiempo con aquella chica. Aquella tarde fue increíble, pasaron la tarde en un banco, pero ahí estaban bien. Al menos, él estaba a gusto. Pero la tarde acabó. Al día siguiente se verían en clase, y tocaría disimular y hacer como si entre ellos no hubiera pasado nada. No podría ser tan difícil.

Capítulo 9

Runa.

El 17, en cambio, fue un desastre. No se dirigió con Javi más que el saludo y la despedida, aguantó como pudo las 6 horas de clase, con toda la gente señalándola al rededor, y lo peor de fue el recreo. Fue directa a hablar con Kely y Eli, las debía una explicación, sobretodo a Eli. Las contó la verdad. Kely la entendió, pero Eli, como era de esperar, no. ¿Cómo la podía haber hecho eso una de sus mejores amigas? Por primera vez en mucho tiempo, si no en toda su vida, llegar a casa fue un descanso. Como todas las noches, cojió sus cascos, se puso Rock a todo volumen, y echó a llorar. Era casi un ritual. Desde que Borja salió de su vida, lloraba hasta quedarse dormida. Daba igual que no encontrara motivos para hacerlo, lo que la torturaba, lo que la arrancaba el llanto, era que tampoco encontraba razones para no hacerlo. Y ese día menos.

Capítulo 8

Runa.

Esa tarde, Runa le esperó en el sitio acordado con una sonrisa. Al llegar Javi, también sonrió. Se fueron a un parque cercano. Runa, durante la espera, decidió que ella no sería la que sacara el tema, y durante el paseo, se dio cuenta de que Javi quería hacerlo, pero no sabía cómo. Aquello la divirtió.
Casi había acabado la tarde y aún ninguno de los dos había mencionado una palabra sobre lo sucedido esa mañana. Se les escapó la tarde, pasó volando, hablando de temas insustanciales, con miradas cómplices de "sé lo que estás pensando, pero yo no seré la que lo haga palabras" y muchas risas. Estaba a gusto con él, y rezaba para que él pensara lo mismo. Casi al final, al borde del momento del adiós, Javi inició la frase: <<Oye, lo de esta mañana.. ¿por qué..?>> <<Quería hacerlo, y lo hice>>. La salió sola la respuesta, no podría haber sido más sincera. Ni si quiera le dio tiempo a Javi para acabar la frase. Le sonrió. Ya había pasado el momento que llevaban toda la tarde evitando.
Poco más tarde, al despedirse, descubrieron que sus casas estaban a cinco minutos la una de la otra, así que volvieron juntos. Runa se debatió por el camino sobre si despedirse con un beso o con dos. Decidió que dos sería lo adecuado, así que así lo hizo. Acto seguido se arrepintió, pero ya daba igual. Le vería al día siguiente en el colegio. Gran día aquel 16 de noviembre..

Capítulo 7

Javi.

Javi recordó entonces cuando empezaron a hablar, gracias a su amiga Eli, hace ya ocho meses. Por entonces, él estaba con Lucía. Quería dejarla, pero no sabía si sería un error. Runa le dijo <<¿Cómo serías más feliz?>> <<Dejándola>> respondió él. <<Pues déjala. Nada que te haga feliz deberías considerarlo un error.>> y se fue. Unos días después la dejó. Runa, haciendo evidencia de su naturaleza impulsiva, le cojió y le dijo <<Me alegro. Por cierto, prefiero pedir perdón a pedir permiso, así que.. lo siento>> y le besó. Le miró divertida, y luego desapareció, dejando su sabor en los labios confundidos de Javi. Ninguno de los dos se dio cuenta, pero ahí realmente empezó todo. Lo entenderían bastante después.
Esa misma tarde quedaron. Javi necesitaba respuestas, una explicación. Cuando la vio, con esa sonrisa irónica que la caracterizaba, no pudo evitar sonreír también. Se fueron a un parque cercano, dieron una vuelta, hablaron de todo y de nada, el tiempo se les escapó entre risas y miradas. No se atrevía a sacar el tema, no sabía cómo. Runa lo sabía, y le divertía aquella situación. Sólo al despedirse fue capaz de iniciar una frase al respecto: <<Oye.. lo de esta mañana.. ¿por qué..?>> <<Quería hacerlo, y lo hice>> le cortó. Lo dijo sonriendo. <<Y por lo visto, tú también>>. Tras decir esto último, echó a reír. Al ir a despedirse, se dieron cuenta de que vivían muy cerca, a cinco minutos el uno del otro. Ni echo a posta. Se fueron juntos a casa, y en el portal de él se despidieron con dos besos en las comisuras, dejándoles a los dos con las ganas de sus labios. Javi no entendía nada. Ahí empezó a investigar, pero no obtuvo mucho.
Gran día aquel en que todo empezó, un martes 16 de noviembre..

Capítulo 6

Runa.

Desde ese día, en que se dio cuenta de que Javi le gustaba, se sintió mala amiga y supo que aquello era imposible. No podía hacerle eso a Eli. Además, a penas le conocía, posiblemente sería un simple capricho. Pero no lo podía evitar: pensar en él como algo inalcanzable hacía que lo deseara aún más.
Poco después, Javi la dijo que había dejado a Lucía. Runa, al despedirse de él, hizo honor a su fama de impulsiva. Con sus lemas "nada que te haga feliz deberías considerarlo un error" y "prefiero pedir perdón a pedir permiso" por bandera, le miró y le despidió con un suave y corto beso en los labios, le sonrió divertida y se fue. Se dio cuenta de que lo habían visto todos, desde Borja hasta Eli, y cojió a la única persona que sabía que Javi le gustaba: su amiga Katty. Ella también lo había visto. <<¡Estás loca! No pudiste aguantar, ¿verdad? ¡Tenías que hacerlo!>> la miró <<Completamente chiflada.. ¿Pero sabes qué? ¡Un día, las locas dominaremos el mundo!>>. Echaron a reír. Ya no había vuelta atrás, así que mejor tomárselo con humor. Durante las tres siguientes clases,  aguantó con paciencia, aplomo y más de un "cállate, imbécil" o "y a ti, ¿qué te importa?" todas y cada una de las preguntas y críticas que la echaron en cara. Gracias a Katty aguantó. También tuvo que aguantar las miradas de asco de Lara que, por desgracia, se encontraba en la misma clase que ella, la clase B. Javi, Eli y Borja, otra coincidencia, estaban juntos en la clase D, aunque tenían horas comunes con la clase C. Javi la dijo de quedar esa misma tarde. Aceptó: le debía una explicación, aunque no sabía muy bien cual era la respuesta. Ni ella lo sabía. ¿Por qué lo había hecho? Daba igual, el caso es que lo hizo.

Capítulo 5

Runa.

Borja, su único amor. Había estado con él un año y medio. Una relación intensa, con un amor profundo por parte de los dos, y sincero. Una historia preciosa, todos apostaban que sería eterna.. hasta que apareció ella.
Lara, una chica rubia a la que nada tenía que envidiar. Era bajita, delgaducha y, lo peor de todo, era una vívora llena de celos. Se metió en su relación, y la destruyó. Borja dejó a Runa por Lara, con la que no llegó a durar un mes. Todo esto ocurrió en el mes de marzo. Ahí fue cuando Runa cayó en la depresión. Murió ahogada en sus propios sentimientos. Borja era lo único en su vida. Se volcó y aferró tanto a él que perdió sus amistades. Era el que la apoyaba y sacaba a flote cuando su padre la agredía física y psicológicamente. Ahora él no estaba, y ella había perdido todo. Dejó de comer, perdió el color de la piel hasta volverse pálida, sus ojos se apagaron, pasó varias veces por el hospital por las crisis de ansiedad y las taquicardias, y por su falta de apetito. Olvidó sonreír. Perdió sus sueños. Empezó a beber y a fumar porros de forma frecuente, hasta que llegó a ser su día a día. Dejó de lado sus estudios.
Borja, que se volvió insensible, se aprovechó de ella. Sabiendo cuánto le amaba Runa, la utilizó siempre y como quiso. Con tres palabras bonitas, ella le perdonaba todo y acababa en su cama. Sabía perfectamente cómo manejarla. Gracias al cielo, dos buenas amigas que no la habían olvidado, salieron en su ayuda. Kely y Elissabeth la sacaron de toda esta mierda. Dejó de beber y fumar tan amenudo, volvió a comer, la ansiedad fue desvaneciéndose y, a veces, incluso esbozó una sonrisa.
Pero sus ojos verde miel ahora eran negros, y su corazón estaba cerrado por derribo. Era incapaz de sentir nada por nadie, y ya no sabía si amaba a Borja o sólo era costumbre, pero ahí seguía. Hasta que apareció Javi.

Capítulo 4

Runa.

Runa recordó entonces cuando empezaron a hablar. Como todo había de ser entre ellos desde el momento, por pura coincidencia. A una de sus mejores amigas, Elissabeth, le gustaba Javi, y le pidió que, por favor, hablara con él y averiguara si a él le gustaba. Se puso a ello. Empezó a hablar con él. Unos días después fue su cumpleaños, y Javi la felicitó. Casualidades de la vida, el cumpleaños de Javi era dos días después del de Runa, aunque éste era dos años mayor que ella. Gracias a esta coincidencia, empezaron a hablar más. Pronto tuvo la suficiente confianza como para abordarle con el tema. Se enteró, primero, de que estaba con una chica de rollo, una tal Lucía. Nada serio, pero suficiente para ponerle trabas a Eli. Más adelante le dijo que pensaba dejarla, pero que no estaba muy seguro. Le preguntó por Eli, y le dijo que si, que algo le gustaba, pero que nada del otro mundo. Aún así, su amiga tenía una oportunidad.
Cada vez Runa y Javi hablaban más, y cuanto más hablaban más se interesaba por él. Era tan extraño.. llevaban semanas hablando, pero aún no sabía nada de él. Era como si lo escondiera.. y no lo podía evitar, el misterio la atraía. Un día le volvió a preguntar por Eli. Esta vez dijo que no, que no le gustaba. Dijo que había amigas y amigas, unas que sólo pueden ser eso, amigas, como le pasaba con Eli, y otras que podrían llegar a ser.. bueno, algo más. <<Y yo, ¿en qué grupo estoy?>> preguntó ella con sonrisa maliciosa. <<Pues.. tú.. podrías ser algo más, quién sabe>>. La volvió loca. Sonrió como diciendo "ya lo sabía", pero la verdad es que la había dejado pasmada. Lo dijo con tanta seguridad, sabiendo que era lo que quería oír.. Algo en ella se descolocó. "Llevo semanas hablando contigo, y ahora me doy cuenta de que me gustas.." Pero Borja seguía ahí. Borja era otra historia.

Capítulo 3

Javi.

Para él, Runa era increíble, le descolocaba.
Nunca la había visto llorar, aunque fueron muchas las veces que notó que deseaba hacerlo. Más que desearlo, lo necesitaba. Pero jamás soltó una lágrima. Imaginaba (y acertaba), las derramaría en la soledad de sus noches. Siempre sonreía. Excepto cuando se enfada, entonces era temible. Aunque no solía durarle, siempre decía que no merecía la pena perder un minuto de alegría con un segundo de tristeza. Con una imaginación desbordante y su música por bandera, Runa nunca dejaba indiferente a nadie. A la vez tan agria e insociable, como divertida y buena amiga. No hablaba mucho sobre ella, pero la encantaba escuchar. Jamás dejaba que hubiera una mala cara. Pero a la vez, daba la impresión de que pasaba de todo. Siempre a lo suyo. Tantas veces estaba ausente.. Más de una vez se había puesto los cascos o a leer mientras estaban todos juntos, y en muchas ocasiones irritó al grupo de manera notable. Pero la daba igual. Nunca la importó lo que pensaran.

Capítulo 2

Runa.

Runa estaba que no se lo creía. ¡Estaba con él! ¡Por fin! Habían pasado tantas cosas.. No fue fácil llegar hasta aquí, pero mereció la pena. Había quedado esa tarde con él. Era la primera vez que la costaba decidir qué ponerse. Javi, por su parte, estaba increíble. Con una camiseta gris de manga corta que le quedaba genial y unos pantalones piratas vaqueros. Sencillo, como siempre, y perfecto, como siempre. Estaba sonriente, y en sus ojos había felicidad. Había soñado tantas veces con que él la mirase así.. y su sonrisa, su preciosa sonrisa, había cambiado por completo. Cuando le conoció, en octubre del año pasado, esa sonrisa tenía un aire de chulo que la encantó desde que la vió por primera vez. Siempre tan seguro de si mismo, orgulloso, chulo no sólo en su sonrisa. La verdad es que había cambiado por completo. Ella le había cambiado. Todo le daba igual por aquel octubre, sólo quería pasárselo bien con sus colegas y punto. Nunca discutía, no se enfadaba, siempre riéndose con sus amigos, siempre..

Capítulo 1

Javi.

Vio a Runa caminando hacia el lugar dónde él estaba. En realidad, parecía que flotaba. Por fin su sonrisa había dejado de ser lágrimas por dentro. Su mirada brillaba con esa luz especial de quien está enamorado. Toda ella desprendía ese resplandor, irradiaba felicidad. Se notaba que habían quedado. A diferencia de como se vestía siempre, con aire rebelde, despreocupado, con sus zapatillas anchas y sus pantalones de chico dos tallas más grande, hoy había optado por unos shorts negros, que destacaban con el blanco de su piel, unas sandalias de tacón que realzaban sus piernas, y una camisa de cuadros, de colores alegres, vivos (naranja, azul, rojo y amarillo), que la iluminaban la cara y destacaban sus ojos.
Éstos, que cambiaban de color dependiendo de cómo se sintiese, habían cambiado radiclamente. Como ella. Al principio, cuando Javi conoció a Runa, sus ojos eran de un negro intenso, profundo. Su pelo rojo caoba y su piel blaco pálido contrastaban en perfecta armonía con ellos. Tenía un aspecto fúnebre, como si su vida fuera un entierro permanente. Y a decir verdad, así era. A pesar de todo, había que admitir que era realmente preciosa. Javi la cambió por completo. Cuando la conoció, ella era pesimista por naturaleza. Borde, irónica, sarcástica.. Acostumbraba a dejar mal a los de su alrededor. Pero eso era solo una coraza, una manera de mantener las distancias entre ella y la gente a la que quería. Miedo, a eso se resumía su vida. Miedo a querer y fallar a quien quiere. Miedo a querer y perder. Miedo a sentir, aunque nunca dejó de hacerlo. Javi encontraría sentido a su coraza unos meses después cuando, fascinado por aquella misteriosa chica, empezó a investigar su pasado.