Javi.
El jueves quedaron. Para entonces, él ya sabía que las cosas en su casa no iban muy bien, aunque no sabía en qué sentido, y que ella seguía enamorada de su primer amor, Borja, que la había dejado en marzo de ese mismo año, después de año y medio de relación, por una rubia. Borja resultó ser un amigo suyo. Saber todo esto le destrozó bastante, y le hizo sentir segundo plato. Aún así, quedó con ella, con la firme intención de sacarla información. Necesitaba saber más de ella, y no entendía por qué.
- Veo que te gustó el martes, has querido repetir. - fue su saludo. Como siempre, le descolocó.
Atinó a decir, haciendo justicia a su fama de chulo:
- Ya veremos si me arrepiento
Ella sonrió divertida.
- Luego me cuentas. ¿Hay alguien por aquí que nos conozca?
No entendió la pregunta. ¿Eso qué importaba? ¿La molestaba que los vieran juntos? Aunque a decir verdad, a él también le importaba. No le gustaba llamar la atención, y eso lo haría. El beso del martes lo vio todo el mundo y ya dieron bastante que hablar.
- No
Fue todo lo que llegó a decir. En ese momento, Runa se había levantado y sus labios volvían a estar juntos. Fue un beso rápido, pero más largo que el primero. Ella se separó.
- ¿Nos vamos a dar una vuelta? - La sonrisa de Runa había crecido. Sabía que le había desconcertado.
- Si, pero antes.. - cojió su mano y la atrajo hacia él. La rodeó la cintura y la besó. Ella le devolvió el beso mientras reía, complacida.
La tarde pasó muy rápido, igual que la anterior. Voló, se les escapó de nuevo, hablando, riendo, igual que el martes, pero esta vez entre abrazos y algún que otro beso.
"¡No, casi se me olvida!" Se le pasó por completo la razón por la que había quedado con ella realmente.
- Oye Runa.. tú.. Bueno, Borja..
- Borja ha muerto. Al menos, el que yo conocía. Y no puedo seguir viviendo enamorada de alguien que no existe.
Tenía razón, no lo negaba, pero aún así.. no estaba seguro de que ella ya no le quisiera.. Daba igual, pensó, él tenía claro lo que iba a hacer. Runa le gustaba, pero lo iba a intentar con Gabriela en verano, cuando volviera a España. Dijo que la esperaría, y eso iba a hacer. Pero mientras.. no le importaba pasar tiempo con aquella chica. Aquella tarde fue increíble, pasaron la tarde en un banco, pero ahí estaban bien. Al menos, él estaba a gusto. Pero la tarde acabó. Al día siguiente se verían en clase, y tocaría disimular y hacer como si entre ellos no hubiera pasado nada. No podría ser tan difícil.
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