miércoles, 20 de julio de 2011

Capítulo 12

El día siguiente llegó. Y no, no fue difícil disimular, pero cada vez que la miraba se acordaba del día anterior. Nadie, absolutamente nadie, sabía lo que había pasado entre ellos. Al menos por su parte.
Ese viernes no pasó nada. Se dirigió con Runa unas cuantas palabras y ya está, no hablaron más. Él quería hablar con ella, pero no sabía muy bien qué era lo que debía hacer. Si estaba mucho con ella empezarían a hablar, pero si no estaba pensaría que pasa de ella..
Bueno, si quiere algo, que venga ella. Tiene tanta voz como él, ¿no?
El sábado Runa había quedado con sus amigas, así que no la vería. Pensó en salir, pero no sabía con quién, y tampoco tenía muchas ganas. Así que se quedó en casa. A eso de las ocho de la tarde, sonó el teléfono.
- ¿Si?
- ¡Hola! Vamos para allá, ¿te apetece bajar un rato? - era Runa.
- Si, claro.. ¿cuánto tardáis?
- Pues.. unos veinte minutos o así
- Vale, me tengo que duchar y vestirme
- Bah, ¡te da tiempo de sobra! ¿En el parque? - supo de inmediato a qué parque se refería
- Vale, en el parque. Hasta ahora.
- ¡Hasta ahora! ¡No llegues tarde!

Se levantó del sillón corriendo y se duchó. Se vistió. ¿Por qué se había dado tanta prisa? Runa.. la madre que la parió. Sólo ella podría ser capaz de hacer eso.
Salió de su casa, y de camino se las encontró. Se sentaron en un banco, el mismo que el de la otra vez. Su banco. Estuvieron allí los cuatro, hablando y riendo. Se sentía a gusto, no lo negaba, pero la última vez que estuvo allí fue con Runa, en un contexto bastante diferente, y no podía evitar recordarlo. Entonces, las dos amigas de Runa, Kely y Eli, pidieron subir a casa de la primera. Tenían que ir al baño. Las acompañó hasta el portal de Runa, y allí se despidió de ellas.

- Chicas, ¿os importa esperar un poco ahí? Quería hablar con Javi..
- No te preocupes. ¡pero no tardes, eh! - dijo Kely, tirando del brazo de Eli.
Les dejaron solos.

- ¿De qué querías hablar? - Tras hacer la pregunta, Runa echó a reír.
- Ingenuo.. - le besó
- Qué lista - la volvió a besar, y la sonrió - Qué facilidad, ¿no?
- Una tiene sus truquitos..
Runa. Siempre imprevisible. Éste era sin lugar a duda otro de sus venazos. La apetecía, y lo hacía. Y punto. No le daba más vueltas, no lo pensaba más. Si, así debería ser todo.. Pero las cosas no siempre son tan fáciles. En el colegio las cosas no podían ser así. Da igual. Mejor no pensar. Por lo menos, en ese momento. Mejor dejarse llevar por ese río desbocado que era ella.

- Bueno, me voy, que me están esperando.
- Vale, ya te veré, ¿no?
- Claro, como tarde el lunes, no te librarás de mi tan facilmente - se echó a reír.
- Tampoco he dicho que quiera hacerlo.. - dijo Javi sonriendo.
- Bueno, por si acaso -  le besó. El último beso. La despedida.- ¡Hasta.. la próxima!
- Venga, chao.

Y se fue.

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